El «enfant terrible» de la canción
de autor suma polémicas y sigue. Su último proyecto
gira en torno al desconocido poeta Pepe Sales, fallecido hace
nueve años de sida, cuya visceral obra adapta, en un original
espectáculo a caballo entre la actuación musical
y el teatro, acompañado de una DJ desnuda. Además,
ha publicado una versión en doble CD titulada «Canciones
de amor y droga», en la que vuelve a las guitarras eléctricas
y el ruido.
Pregunta:
Cançons d’amor i droga es el álbum en el que
más ruido has metido de toda tu carrera, aunque no sea
un disco de ruido o una especie de Albert Pla heavy…
Respuesta: Sí,
nunca había hecho tanto ruido como ahora. Me parece muy
bien. Necesitaba dar otra vuelta de tuerca. Este espectáculo
me pedía caña en varias ocasiones. Lo que hemos
grabado son las secuencias que Judith dispara en el escenario,
porque el álbum se hizo después: el espectáculo
es lo que nace primero. Yo tenía este material y varias
ideas que planteé a Álex Rigola, el director teatral.
Juntos decidimos darle la forma que tiene. En realidad, las canciones
no me parecían las más adecuadas para interpretarlas
como vengo haciendo últimamente, con Diego Cortés
(el guitarrista de Jaleo). Tampoco es una obra de teatro: es un
concierto dramatizado, con principio y fin. Yo quería actuar
un mes en el Liceo, y esta era la mejor fórmula para hacerlo.
P: ¿Quién
era y cómo conociste a Pepe Sales?
R: Le conocí
en un bar, muy poco antes de que muriera. Él se me presentó,
pero yo ya sabía de su existencia y nos teníamos
admiración mutua. Escribía canciones para Bocanegra,
pero no formaba parte de la banda. Nunca se subió al escenario.
Su material había llegado a mi oficina de management. Era
la maqueta de un disco que nunca se llegó a grabar, porque
ya estaba bastante jodido. Solamente le ví ese día,
en aquel bar, sería en 1994. Después, cuando murió,
he ido recopilando textos suyos.
P: ¿No te
resulta curioso que se te haya asimilado tanto con los textos
que ya recuperaste de Fonollosa y ahora con los de Pepe Sales,
como si fueran auténticamente tuyos?
R: Me da igual
lo que se piense.
P: ¿Por
qué eliges textos de otros? ¿Dicen lo que a ti te
gustaría decir y ellos ya lo han hecho mejor?
R: Hombre, cuando
escucho Mi camello me da envidia sana. Si ves algo que está
muy bien y no se va a cantar jamás, es como un regalo.
Para mí ha sido un regalo, todo. No sólo las canciones,
sino cómo me ha ido llegando el material.
P: El nuevo disco
se llama Canciones de amor y drogas. ¿Te apetece hablar
de drogas?
R: No. ¿Quieres un porro?
P: No, yo no fumo.
Quería saber cuál era tu situación actual.
Creo que sigues fumando tus porros y tengo entendido que has sido
adicto a la heroína, pero que lo has dejado…
R: Yo he sido
adicto a todo.
P: Yo toqué
con Corcobado en la prehistoria y recuerdo que una de las cosas
que nos separaba era que yo no fumo, no bebo y no me drogo. ¿Te
resulta un inconveniente que la gente que te entreviste o se te
acerque sea sobria?
R: ¡Que
cada uno haga lo que quiera! Corcobado es un repelente.
P: ¿Qué
encontrabas tú en la heroína y por qué las
ha dejado?
R: Creo que es
mejor no seguir con este tema. Me conozco los periódicos
y creo que es mejor dejarlo, para que cuando lo lea no me tenga
que cagar en nadie. Explicar mal las cosas o sacarlas de contexto…
¡ya sabes!
P: Hay un tema,
Virgo vamp, dedicado a Ronald Koeman. ¿Te gusta el fútbol?
R: No. A Pepe
Sales le encantaba Koeman, le encantaban sus piernas, su culo.
A mi me da igual. Ayer estaba en el hotel con Andy Chango y en
la tele ponían el fútbol, el 4-? del Sevilla al
Real Madrid. Fue una gozada.
P: ¿El partido
o que golearan al Madrid?
R: El partido
fue divertido. No sigo el fútbol.
P: ¿Qué
te gusta? Te veo como una persona con una capacidad de diversión
escasa, es decir, que no disfrutas de casi nada. No me estoy metiendo
contigo, yo también me considero una persona con escasa
capacidad de sorpresa y entusiasmo… ¿En qué
cosas encuentras satisfacción?
R: En estar a
mi rollo. Involucrarme en el tema de Pepe Sales ha sido por la
ilusión. La historia ha sido de ponerse a flipar con Álex
y Judith… y todavía estoy flipando. No soy un trabajador
ni tengo nada que ver con el rock & roll. Yo dejé hace
mucho tiempo la historia de las bandas: mi estado natural es no
hacer nada y cada vez lo consigo más: no pensar en lo que
voy a hacer mañana.
P: Para eso hace
falta dinero…
R: Yo tengo dinero.
P: ¿Lo has
hecho o eres de buena familia?
R: Lo he hecho
y también soy de buena familia, aunque yo tenga dinero
y mi familia no. Soy hijo de viuda, tengo dinero y me gano muy
bien la vida. Me la gano de puta madre, aunque soy un tipo humilde.
Nunca me preocupó y siempre tuve dinero para hacer lo que
quisiera. No entiendo el mundo del dinero, ni tengo dinero en
el banco: a la SGAE es donde llegan todas mis multas y embargos.
Supongo que estaría en la cárcel si no tuviera dinero
en la SGAE.
P: ¿Cuáles
son tus hobbies? ¿Qué te gustaría hacer mañana?
R: Irme. Hoy estoy
en Madrid. Si mañana no tuviera nada que hacer me iría.
P: ¿Y qué
harías mañana?
R: No sé.
La semana pasada tuve vacaciones, entre las actuaciones de Barcelona
y las de Madrid, y me fui a Fuerteventura. Ahora estoy aquí,
por trabajo, pero yo vivo en el pueblo, Ribarenas, arriba del
Montseny, muy cerquita de Girona.
P: ¿Y con
más días libres qué harías? ¿Te
irías a la montaña, a los Pirineos, a navegar, a
pasear por el campo, o te quedarías a escuchar música?
R: Están
bien estas cosas que has dicho. ¡Follar también!
Me gusta que vengan a verme a casa los amigos.
P: Ahora llega
el invierno. ¿Te da por esquiar?
R: Me gusta el
invierno. Me gusta mirar el fuego. Esquiar nunca me gustó.
Me apetecería más volar en parapente o tirarme por
un puente con la cuerda. La altura no me da miedo. En Fuerteventura
he visto que hay parapentes con motor.
P: ¿Qué
música te agrada de la que has escuchado recientemente?
R: Elbicho. Me
supo bien a la oreja. Pastora, también. Quise contar con
la chica de Pastora para el espectáculo, pero no podía.
P: Por cierto,
creo que tienes una hija. ¿El disco de nanas era por ella?
R: No, ella tiene
ya 10 años. Siempre he tenido mucha relación con
niños.
P: ¿Tu paternidad
fue de penalty o fue buscada?
R: Fue follando.
No fue penalty. Me encanta.
P: ¿Eres
un padre responsable?
R: Yo no soy responsable
en nada.
P: ¿La llevas
al colegio?
R: Sí,
pero, de verdad, de las drogas y de mi hija no quiero hablar.
¿Vamos a hablar de cómo soy como padre?
P: A la gente le
interesa saber tu opinión sobre muchas cosas. Si no puedo
quedar contigo para tomar algo y sólo tengo este tiempo,
tendré que preguntarte para saber cómo eres…
¿O quieres que quedemos para tomar unas copas?
R: Puede ser,
pero es que hay cosas de las que no me gusta hablar. No quiero
leer el nombre de mi hija en los periódicos, no me gusta
opinar sobre Aznar, no me gusta verme en un debate de televisión
hablando sobre el escándalo, ni sobre los porros en la
juventud, ni sobre las tropas de Irak, ni sobre el Prestige…
Yo me mojo con lo que me sale de los cojones cuando me sale de
los cojones; lo que no hago es utilizar el espectáculo
de Pepe Sales y ponerlo al servicio de Nunca Máis o de
los antiglobalización o contra el sida o contra las puyas
que me puede proponer cualquier imbécil de turno. Me parece
muy bien que haya artistas que se ganen la vida con eso, pero
yo no. Las cosas que yo apoyo, lo último que haría
sería meterlas en un periódico o sacarlas a colación
en un escenario.
P: Sí, pero
tú estás encima de un escenario, tienes público,
y estás en disposición de mostrar tu punto de vista
a la gente que se identifica contigo.
R: Yo actúo
y grabo discos. Mi opinión está ahí, y no
sé hacerlo de otra manera. Llevo 15 años trabajando,
no salgo por la televisión ni me emiten en las radios,
pero llevo 15 años. Y no quiero más trabajo. Me
es imposible trabajar más. He estado un mes en Barcelona
y ahora voy a estar en Madrid. No hay más tiempo para hacer
más conciertos.
P: En tu faceta
de actor, qué más has hecho recientemente.
R: He trabajado
con Isabel Coixet en Los que aman. También he hecho la
banda sonora de Kaos, una película de Joaquím Jordá
que se estrenó en el Festival de Cine de San Sebastián.
Es un documental de tres horas sobre los casos de pederastia en
el Raval de Barcelona. Es una película muy curiosa, condenada
a la nada, que sólo afecta a los cuatro cinéfilos
de turno.
P: Imagino que
también hay textos tuyos, escritos en los últimos
años. ¿Qué tienes previsto hacer con tus
propias letras?
R : Yo nunca escribo.
Voy pensando las canciones, pero no las escribo. Van cayendo;
muchas se pudren. No me importa que se me olviden. Nunca me ha
preocupado; de hecho, todos los días se me olvidan cosas.
P: ¿Cómo
casa eso con la disciplina de las actuaciones?
R: Muchas de las
canciones las he hecho prácticamente en el escenario, contando
primero la historia, poniendo una musiquilla por encima. Estos
tres últimos años he estado tocando con Diego y
no hemos ensayado casi nunca. Casi no sabíamos ni el repertorio
que íbamos a hacer. 
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